
A veces la felicidad se encuentra en lo más simple, en lo que está más cerca, en las cosas y personas que somos capaces de ver cuando sabemos mirar.
Dos "dedos" se cruzan, se han visto muchas veces pero esta vez se rozan, sienten el calor de la cercanía, la sensación tan agradable de acariciar y ser acariciados, de sentirse abrazados...
Los ojos se iluminan, la sonrisa se instala en la boca y el cosquilleo que nace en el estómago hace que todo el cuerpo y el espíritu se llenen de una sensación de placidez y felicidad.
Cerremos los ojos y prolonguemos estos momentos.

3 comentarios:
Y sobre todo, hagamos que muchos másmomentos sean tan mágicos como los primeros...
Besicos
el cosquilleo de la primera caricia ummmm! y después...
el último roce diferente pero tambien ummmmmm!!
bss
Felicidad ¡Qué gran palabra! buscando en ella, te leo y te digo que me ha gustado tu descripción... lo bueno es que dure mucho
un saludo
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