No, no se puede ir a la deriva, sin rumbo... sin una meta en la vida.O dicho de otra forma, cuando no tienes un sueño por el que luchar es cuando vas por ahí dando tumbos, sin saber a dónde te van a llevar los pasos que das.
Es el sueño, el proyecto, lo que deseas... la persona que quieres... la que proyecta la luz que te permite ver el camino a seguir.
Todos los días voy hasta la punta de la isla en la que me encuentro e intento vislumbrar una luz que seguir, una señal que me ponga en marcha.
Y todos los días vuelvo al lugar de partida con el peso de la derrota sobre mis espaldas.
Sí, me quedaré unos días más, esperaré a que la luz de ese faro se encienda y ponga un punto de esperanza en la expresión de mi rostro.

4 comentarios:
Has probado a encender una linterna y llevarla contigo,seguro que tu propia luz es suficiente para seguir el camino.
Un beso
Gracias por la sugerencia, pero me temo que no me sirve, que la linterna la tiene que aportar otra persona. Mi camino lo tengo muy trillado y hace bastante tiempo que no me gusta el paisaje por el que discurre.
Un beso.
Me parece cierto lo que dices. Hay momentos en que se requiere del apoyo, del impulso, del amor, de una pequeña luz que nos indique por donde continuar. Entiendo tu sentimiento del camino trillado. Pero ten por seguro que cuando escribes en tu blog, hay muchas personas que se llevan algo de tus pensamientos y de una forma, tal vez no explícita, te lo agradecen. No estás tan sola.
Hola Mikel, gracias por tus palabras y por leer mis tribulaciones.
Un afectuoso saludo
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