jueves, 22 de enero de 2009

Dirección obligatoria


"...he gastado mi llanto, he comprobado que no voy a morirme aún, pero mi estado dista mucho de ser envidiable. Por un lado, me siento utilizada y despreciada. No puedo pensar que él nunca me ha querido, que estuve bien como una aventura para escapar a la rutina de su matrimonio, pero que le resulté insuficiente para convertirme en el eje de su vida, cuando llegó el momento y la ocasión..."

(Lorenzo Silva. "El blog del Inquisidor". Ediciones Destino)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Magnolia:

Buscando información para un trabajo he caido en tu blog.
Demuestras mucha sensibilidad. No soy nadie para opinar, pero me he sentido reflejada en tu situación. Olvida a esa persona que te hizo tanto mal, piensa que no te merecía, que tú vales mucho más. Al final se consigue.
Alguien que se burla de ti y que te hace sentir de menos no merece ningún respeto. Nadie es más que otro, pero cuando estás muy enamorada no ves lo horrible que es esa persona.
Intenta olvidarle y piensa que hay muchas que sí merecen la pena, Magnolia.

Soy una enamorada de las flores, sobre todo de sus esencias, puras o mezclas.

Suerte.

Hortensia

Magnolia dijo...

Hola Hortensia, tú das la clave en lo que me pones: "al final se consigue"

Hace falta tiempo, y en ello estoy.

Me agrada que hayas llegado hasta mi blog y que te sientas identificada con flores, esencias, olores... ¿y estrellas?

Un beso y hasta cuando quieras.

Anónimo dijo...

La estrella que adoro el Sol, mis flores también. Por lo demás yo me estrello a menudo, si miro al cielo, seguro que me caeré más.

Ayer me confundí contigo. Pensé que eras chica, por el post y porque di por supuesto que era un hombre el que falto de escrúpulos había jugado contigo y se había aburrido del juguete. A ti te ha tocado una mujer de esa calaña, de la raza indeseable.
En las flores no pasa. Son muy agradecidas. Mis favoritas (de las más cercanas), las hortensias en general, pero los pétalos de una rosa roja aterciopelada y el perfume del azahar, sin duda.

Magnolia dijo...

Hombre, mujer... No hay género bueno o malo, hay personas. Y unas se portan bien y otras mal.

En temas sentimentales y con el corazón de por medio, se puede llegar muy alto (hasta las estrellas), pero también se puede caer hasta el averno.

Soy muy indulgente juzgando los cambios de sentimientos porque son consustanciales con el ser humano. En cambio no lo soy tanto con el comportamiento de las personas, en el amor y en el desamor, en la amistad y en la animadversión. Porque en todos esos extremos, y en sus puntos intermedios, existe una ética y una consideración que debe estar presente siempre.

Un saludo "anónima" visitante :-)

i met you dijo...

El respeto hacia el otro, los otros y hacia ti mismo.

un beso