viernes, 4 de julio de 2008

Hierba

Hoy me he despertado pronto. Estoy de vacaciones y no tengo prisa por levantarme, pero un ruido molesto y persistente me ha sacado de la somnolencia en la que plácidamente estás después de que ya algunas partes de tu cerebro han comenzado a funcionar, pero te resistes a que el resto tome ejemplo.

El ruido era el de la máquina cortacésped que manejaba el jardinero de mi urbanización.

No sé por qué tengo la sensación de que siempre corta la hierba los días que estoy en casa echando la siesta, viendo la tele con las ventanas abiertas o, como hoy, remoloneando en la cama en un día de mis vacaciones.

Pero el incidente ha tenido su premio.

Ayer llovió y, por tanto, la tierra está húmeda y el ambiente fresco. Y al cortar la hierba se ha disipado por todos los alrededores un maravilloso olor: el olor a "hierba recién cortada"

Es lo que tiene la humedad, que disuelve las moléculas aromáticas y las difunde por todo el ambiente.

Además, nuestras pituitarias son más sensibles y excitables por productos disueltos en agua o alcohol que en cualquier otro disolvente.

Por eso las colonias y los perfumes son disoluciones acuoso alcohólicas de los terpenos y aceites esenciales aromáticos.

Y yo a disfrutar del día, primero porque estoy de vacaciones, segundo por haber comenzado la mañana de forma tan agradable y tercero porque hoy hace un tiempo excelente. Un día luminoso y agradable.

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